Nombre del Producto: Leche de Rosas 
Marca: Carla Lorena
Nombre del Producto: Leche de Avena 
Marca: Carla Lorena
Nombre del Producto: Leche de Pepinos 
Marca: Vitabel
Nombre del Producto: Leche de Almendras 
Marca: Vitabel
Clasificación: Cosméticos para la piel – Leche Hidratante

El cuidado de la Piel

La higiene de la piel es necesaria para tener un cutis saludable. Cuando la piel esta bien cuidada, esta realza las facciones del rostro, haciendo que nuestra apariencia se mas estética.
 
La aplicación de cualquier producto de tratamiento exige una cuidadosa higiene cutánea previa. El cutis de cara y cuello necesita una limpieza según el tipo de piel. De esta forma, la piel estará mucho más receptiva para absorber el cosmético tratante, sin restos de sudor, maquillaje o grasa.

Piel Seca

Son pieles que, sin usar cosméticos, se muestran tirantes y llegan a descamarse por el frío. Cuando la piel esta seca por falta de hidratación, se califica como deshidratada. Si está seca a causa de la falta de lípidos, se considera desnutrida.

Conviene básicamente una hidratación durante el día, mientras que por la noche requiere tratamientos nutritivos. La cosmética suave y de acción calmante es la más indicada. La higiene y el desmaquillado de cara y cuello se realizan con leche y emulsiones. Los productos desmaquilladores deben ser también hidratantes, para evitar que arrastren la barrera de defensa cutánea.

Debe evitarse la limpieza en la que interviene el agua para el aclarado, así como los productos uniformes que solo son nutritivos o hidratantes, por separado. No se debe olvidar que se trata de pieles desvitalizadas, que exigen una cosmética multifuncional.

Piel Grasa

La principal característica y problema de este tipo de piel es el brillo, por un exceso de producción de grasa. En cambio, una de sus enormes ventajas es que en este cutis las arrugas tardan más tiempo en aparecer.

Conviene una higiene escrupulosa, además de un tratamiento diario de hidratación. Este tipo de piel tiene un exceso de sebo que actúa como lípido nutriente. Por ello el cutis nunca se vera desnutrido. Sin embargo, el sebo también ensucia la piel y exige una limpieza más profunda. Se debe limpiar la piel tanto por la mañana como por la noche. Cada día, use crema protectora, con activos antibrillos y  por la noche, un cosmético regulador.

Se debe evitar productos cosméticos elaborados con fórmulas aceitosas o aquellas cremas untuosas que incluyen una elevada dosis lipídica. Sustituir la higiene con leche desmaquilladora por una limpiadora al agua.

Piel Sensible

Este tipo de piel reacciona ante cualquier agente agresivo. Se congestiona si se usa un producto muy activo y enrojece fácilmente con los cambios climáticos; se muestra tirante ante el frío y el calor, se deshidrata con facilidad, se desvitaliza y puede mostrar capilares rotos o signos de cuperosis.

Conviene utilizar cosméticos con extractos calmantes y suavizantes,  siempre hipoalergénicos. La higiene se hará con leche o una emulsión rica en lípidos, pero sin aceites. De día, optar por cremas hidratantes de textura ligera  y con proteínas vegetales y vitaminas que reforzarán su piel para enfrentarse a agentes agresivos, y por la noche, por cremas calmantes, desensibilizantes, descongestivas y antiinflamatorias.

Piel Normal

Una piel normal es la que esta equilibrada en todas sus funciones. No presenta ningún tipo de carencias y su aspecto no ofrece imperfecciones ni tampoco irregularidades notables. Sin embargo, tal perfección no suele apreciarse más que en periodos determinados.

Conviene no alterar sus funciones ni su metabolismo, puesto que ya son correctos, el uso de cosméticos,  la alimentación, la higiene y, también el estilo de vida o el impacto ambiental pueden provocar la pérdida de su equilibrio.
A una piel normal y joven le basta una crema hidratante de día y otra nutritiva ligera de noche. Si es una piel madura, el mejor tratamiento será, además, un producto antiarrugas.

Debe evitarse la cosmética con alcohol, astringente o reguladora. También los productos que no se adapten a la edad de la piel. Una piel joven no tolerará fórmulas con ácidos o retinoles, mientras que a una piel madura no le basta con una simple hidratante.

El uso regular de una crema o leche hidratante durante el día y otra nutritiva de noche es esencial para mantener el buen aspecto y estado de todos los tipos de piel.

Crema o leche hidratante

La densidad de una crema o leche hidratante suele ser bastante ligera, aunque se puede elegir entre diferentes texturas. La loción es casi líquida y acuosa, perfecta para la práctica de deportes al aire libre. Otras hidratantes se presentan también en emulsión o fluido, normalmente de aceite en agua, que se absorbe con mucha rapidez y no deja una sensación aceitosa sobre la piel. La textura en crema es mas untuosa y rica, de manera que transmite una sensación más protectora.

Conviene a todo tipo de cutis: joven y maduro, deshidratado o no, graso o seco. Debe aplicarse en verano e invierno, y también a los niños para evitar la descamación de una piel tan delicada.

Ingredientes que hidratan

CERAMIDAS.

Son sustancias lipídicas o cuerpos grasos, que están presentes de una forma natural en la capa externa de la piel. Si las ceramidas están equilibradas, la piel mantiene su nivel de hidratación. Si existe una carencia, se deshidrata y descama. La mayoría de hidratantes incluyen ceramidas en su formula.

ACIDOS GRASOS

Los ácidos grasos esenciales determinan la capacidad de hidratación de la piel. Estas sustancias son capaces de incorporarse y fijarse entre las células de la capa  más externa de la piel. En esta posición actúan como barrera que mantiene el equilibrio hidrolipído de la piel.


ELASTINA

Es una de las sustancias que forman las fibras de la dermis, que es la capa profunda de la piel. Su equilibrio asegura la elasticidad del cutis y controla el envejecimiento cutáneo, evitando la formación de las arrugas. Algunos de los cosméticos actuales ya contienen elastina de origen vegetal.


Crema o Leche Nutritiva

Suele presentarse en forma de texturas ricas y untuosas, lo que no significa necesariamente que sean grasas. Las texturas en cremas, emulsión, fluido y sérum son las más habituales. Las formulas mas ligeras se pueden utilizar para el día, mientras que las texturas espesas son mejores como tratamiento nocturno porque, al resultar más oclusivas, su acción es mas profunda, activa y por lo tanto eficaz.

La hidratación solo es insuficiente para una piel que esta expuesta de forma habitual a condiciones climáticas que provocan fatiga cutánea. La nutrición es el complemento para todo tipo de piel, incluidos los cutis grasos, aunque en este caso conviene utilizar formulas con minerales y que no contengan aceite. Las pieles secas, puesto que presentan una carencia de sebo o grasa, aceptan mucho mejor una nutrición rica en grasas y aceites.

Ingredientes que nutren

VITAMINAS

El retinol es la vitamina A, que posee una excepcional capacidad de regeneración de la piel. La vitamina E ejerce como antioxidante, de manera que reduce la formación de arrugas. Por su parte la vitamina C favorece la revitalización fisiológica de la piel y multiplica su acción antiedad.

Avena

La Avena tiene propiedades hidratantes, sus oligoelementos forman una capa protectora en la piel que retrasa la evaporación de humedad y micro esponjas reestructuran y protegen la capa superior de la piel al difundir lentamente sustancias emolientes e hidratantes.

Adapta y mantiene el pH en sus valores fisiológicos ideales, sin destruir la capa hidrolipídica de la piel.  Es ideal para terapias dermatológicas, mantenimiento de la piel hipersensible, previene y combate el prurito infantil, causado por el uso de pañales o vestimenta sintética al suavizar y descongestiona la piel.

Pepino

El pepino es un fruto  rico en nutrientes, entre ellas se encuentran las vitaminas y minerales, como los folatos, Vitamina C y en menor proporción la vitamina A.  Contiene potasio,  fósforo,  magnesio, azufre y yodo además de una gran cantidad de agua.

Almendras

Por sus propiedades humectantes y suavizantes es recomendable para todo tipo de piel, especialmente para aquellas que presentan sequedad y asperezas, se usa tanto en el rostro, manos, y cuerpo.  Contiene un gran valor nutritivo debido a su alto contenido de vitaminas A, B y E   y ricas en proteínas y minerales.


Presentaciones:
Leche de Rosas y Leche de Avena Carla Lorena

-    Frascos de 135 g y 240 g

Leche de Pepinos  y Leche de Almendra Vitabel

-    Frascos de 125 g y 400 g

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